61/365 Insomnio


Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo,
y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño, y por el mar las naves.

En cárceles de espacio, aéreas llaves
te me encierran, recluyen, roban. Hielo,
cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo
que alce hasta ti las alas de mis aves.

Saber que duermes tú, cierta, segura
—cauce fiel de abandono, línea pura—,
tan cerca de mis brazos maniatados.

Qué pavorosa esclavitud de isleño,
yo, insomne, loco, en los acantilados,
las naves por el mar, tú por tu sueño.
Gerardo Diego

2 comentarios:

Carlos Palacios dijo...

Querido Arturo, tenga usted a bien saber que nuestra amiga que escucha atentamente le ha dedicado una entrada, con el buen gusto que la caracteriza, en su blog.

Está usted hecho un artista.

PD: El trato de usted no es debido al respeto que me merece su obra, sino a la avanzada edad que usted se gasta, dicho sea de paso, con mucha dignidad.

Arturo dijo...

Agradezco el tratamiento gentil, que me dispensas, mi muy dilecto amigo. Me agrada sobremanera, ver que por fin, le das brillo a los escudos que tus progenitores invirtieron en tu educación.