56/365 Rapa Nui


TEPITO-TE-HENÚA, ombligo del mar grande,

taller del mar, extinguida diadema.

De tu lava escorial subió la frente

del hombre más arriba del Océano,

los ojos agrietados de la piedra

midieron el ciclónico universo,

y fue central la mano que elevaba

la pura magnitud de tus estatuas

Tu roca religiosa fue cortada

hacia todas las líneas del Océano

y los rostros del hombre aparecieron

surgiendo de la entraña de las islas,

naciendo de los cráteres vacíos

con los pies enredados al silencio.

Fueron los centinelas y cerraron

el ciclo de las aguas que llegaban

desde todos los húmedos dominios,

y el mar frente a las máscaras detuvo

sus tempestuosos árboles azules.

Nadie sino los rostros habitaron

el círculo del reino. Era callado

como la entrada de un planeta, el hilo

que envolvía la boca de la isla.

Así, en la luz del ábside marino

la fábula de piedra condecora

la inmensidad con sus medallas muertas,

y los pequeños reyes que levantan

toda esta solitaria monarquía

para la eternidad de las espumas,

vuelven al mar en la noche invisible,

vuelven a sus sarcófagos de sal.

Sólo el pez luna que murió en la arena.

Sólo el tiempo que muerde los moais.

Sólo la eternidad en las arenas

conocen las palabras:la luz sellada,

el laberinto muerto,

las llaves de la copa sumergida.


Pablo Neruda

2 comentarios:

Rojoroto dijo...

A Pablo Neruda, con Chile en el corazón.

No dormiréis, malditos de la espada,
cuervos nocturnos de sangrientas uñas,
tristes cobardes de las sombras tristes,
violadores de muertos.

No dormiréis.

Su noble canto, su pasión abierta,
su estatura más alta que las cumbres,
con el cántico libre de su pueblo
os ahogarán un día.

No dormiréis.

Venid a ver su casa asesinada,
la miseria fecal de vuestro odio,
su inmenso corazón pisoteado,
su pura mano herida.

No dormiréis.

No dormiréis porque ninguno duerme.
No dormiréis porque su luz os ciega.
No dormiréis porque la muerte es solo
vuestra victoria.
RAFAEL ALBERTI.

Hacía tiempo que no te visitaba, hoy por fín he venido a disfrutarte.

Un abrazo amigo.

Arturo dijo...

Hermoso poema, al que en breve buscaré una foto y con mucho gusto se la dedicaré a mi buen amigo Miguel Angel.
Un fuerte abrazo.